Crispetazos (III): Lo mejor posible


Lo mejor posible

Lo mejor posible

Pocas imágenes tan poderosas como esta (Para empezar me devolvió las ganas de escribir). Pocas imágenes son capaces de resumir, en su humildad y sencillez, el lamentable estado en el que se encuentra el cristianismo contemporáneo.

Y es que el principal y más grave problema del cristianismo actual es su profunda e incuestionable ignorancia bíblica. Y esta imagen es su quintaesencia.

Esta imagen muestra la salvación como algo que se puede alcanzar a través de la obediencia a la voluntad de Dios. El autor (o autora) reconoce que no es fácil hacerlo a la perfección (sin embargo deja una sombra de duda) así que Dios de alguna manera rebaja sus estándares y me deja salvarme si hago lo mejor posible. Queridos lectores, nada más alejado de la verdad bíblica.

Reconozco que no todo aquel que se llame cristiano es salvo (ni aun los que manifiesten dones), de esto ya el mismo Jesús nos había advertido:

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu Nombre, y en tu Nombre echamos fuera demonios, y en tu Nombre hicimos muchos milagros?
Entonces les protestaré: Nunca os conocí. ¡Apartaos de mí, hacedores de maldad!

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (Mt 7.22–23). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

Pero aquel que ha creído en el Hijo de Dios YA es salvo:

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (Jn 3.16). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

La salvación es por gracia, no es algo que se pueda ganar:

Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no es de vosotros, es el don de Dios.
No por obras,° para que nadie se gloríe;

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (Ef 2.8–9). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

Si usted cree que puede ser salvo por sus propias obras, hace a Dios deudor (es decir sale Dios a deberle a usted por haber sido tan bueno)

Pues, ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado como justicia.
Al que obra, no se le cuenta el salario como gracia sino como deuda,
pero al que no obra, sino que cree en el que declara justo al impío, su fe le es contada como justicia.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (Ro 4.3–5). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

¿Dónde está pues la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿De las obras? No, sino por la ley de la fe.
Sostenemos entonces que el hombre es declarado justo por la fe, sin las obras de la Ley.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (Ro 3.27–28). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

¿Significa entonces que no debemos hacer la voluntad de Dios?

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (Mt 7.21). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

De ninguna manera, pero primero debemos entender cual es la voluntad de Dios:

Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, de ningún modo° lo echo fuera,
pues he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
Y ésta es la voluntad del que me envió: que todo lo que me ha dado,° no pierda Yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.
Porque ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en Él, tenga vida eterna, y Yo lo resucitaré en el día postrero.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (Jn 6.37–40). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

Así es, queridos lectores, La voluntad de Dios es que creamos en el Hijo. Punto.

¿Somos entonces libres para pecar? NO:

Porque la gracia salvadora de Dios fue manifestada a todos los hombres,
enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, vivamos sobria, justa y piadosamente en el mundo presente,
aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
quien se dio a Sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para Sí un pueblo de su propia posesión, celoso de buenas obras.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (Tit 2.11–14). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

Ser cristiano no es empezar a ser bueno para un día alcanzar la salvación. Nadie puede salvarse por sus propios méritos, pero por la fe en Jesús, su muerte y resurrección, somos justificados delante de Dios  y tenemos vida eterna.

También os recuerdo hermanos el Evangelio que os prediqué, el cual también recibisteis, en el cual también estáis firmes.
Por el cual también, si os aferráis a la palabra que os prediqué, sois salvos, si no creísteis en vano.
Porque primeramente os entregué lo que también recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;
que fue sepultado y que fue resucitado al tercer día, conforme a las Escrituras;

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (1 Co 15.1–4). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

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