Especial: Post número 100 y 100.000 visitas

Han pasado 7 años desde que empece esta aventura de escribir un blog. “7 años” se dicen fácil pero no lo son; se necesita una gran cantidad de paciencia y constancia para continuar con esta tarea que no siempre es grata.

Durante estos 7 años he recibido amenazas de muerte, maldiciones, insultos a tutiplén, y hasta me hicieron inteligencia. Pero así mismo me ha dejado grandes satisfacciones: He conocido gente maravillosa, enseñado a muchos, ayudado a que algunos abandonen grupos peligrosos, ha servido de refugio para los que están inconformes con el sistema eclesiástico reinante en Latinoamérica  y por sobre todas las cosas me ha permitido honrar a Dios con un talento que él me dio.

Pero 7 años, 100 posts (no todos con la calidad que yo quisiera) y 100.000 visitas no son cosas de todos los días. Así que vamos a celebrarlo con un top.

Top 32 de las búsquedas más absurdas que llegan a mi blog

“personaje biblico que era pura paja” (¡¡¡¡¡104 VISITAS!!!!!)

- Eh, este, humm, ¿Perdón? (Para nuestra audiencia internacional, “pura paja” es una expresión colombiana que significa mentira, al aplicárselo a una persona quiere decir que es un mentiroso)

“señoritas de las iglesias protestantes de 18 a 23 años que estan necesitando su esposo”

- ¿¡¡Y a mí porque no se me había ocurrido antes!!?

“danilo santos desnudo”

- Pues tengo una foto de cuando yo era bebe en una tina, pero no la pienso publicar

“frases de david murcia guzman”

- Yo no creo que ese señor tenga algo interesante que decir, pero allá usted

“canciones a david murcia guzman”

- Me rindo…

“david murcia cristiano”

-Ya; por favor paren

“actrices colombianas prepago”

- Creo que esta usted en el blog equivocado

“hacer cosas para «parecer» buen cristiano.”

- Mijo esa niña no le va a poner cuidado. Le aconsejo que se arrepienta y crea en el evangelio de verdad. Y no sabemos, de pronto al final se le da  “La oración eficaz del justo puede mucho” Sant 5.16

“frase para parecer interesante”

- Que no hombre, que no. No le va a funcionar

“kiero estudiar teologia como ago?”

- Puede empezar acabando el bachillerato

“salsa de ajo para el sandwich q bano”

- Cuando la encuentre me avisa (y de paso compre unos Halls)

los cristianos deben tener bienes raices”

- Deben tener buenas raíces bíblicas

“cual es el mejor libro cristiano de superacion personal”

- Este, ¿que te dijera?, ¿como te explicara?

“soy realmente un buen cristiano”

- Bien por ti

“mega iglesia del indigente”

- Me acaba de dar la idea para un libro

“necesito 10 figuras retoricas de la biblia”

- ¿Y así las tareas del seminario?… Estamos mal

“nesecito todo el credo completo de la biblia para copiar”

- Al menos es sincero

“tesis completas cristianas”

- Descarados no

“razones para no querer estudiar”

- Pues copiando las tareas…

“¿porque , para que,donde,cuando,que estudiar?”

- Juanito preguntaba con deseos de saber las cosas que a sus años no podía comprender…

“hiluztracones biblicas”

- Google es una cosa maravillosa

“porque las cosas me salen mal a pesar de ser cristiano”

- Hermanito, le contaron el cuento mal. Tenemos que tener una charla

“mis razones para estudiar derecho”

- Sus razones tendrá

“musica de bach que escucha lex luthor”

- o_O

“uribe buen cristiano”

- Sin comentarios

“pastor jorge linares de colombia”

- Sin comentarios

es pecado estudiar teologia”

- A otro que le contaron mal el cuento

“un slogan con la palabra como es un buen cristiano”

- C. S. Lewis se revolcaría en su tumba

“las muñecas de la mafia si existieron?”

- ¿Es en serio?

“no hacen caso a la voz del ungido de la iglesia”

- ¡Que niños estos!

“jesus era traqueto”

- Espero que se refiera a Jesús Malverde

“en que capitulo de la biblia y versiculo puedo en contrar huellas en la arena”

- Le tengo una mala noticia

 

Muchas gracias a todos

 

Crispetazos (IV): La Biblia asesina

El evangelio no consiste en memorizar la Biblia; si no en practicarla

El evangelio no consiste en memorizar la Biblia; si no en practicarla

Dice un principio teológico que “el texto, sin el contexto es un pretexto”

Y no existe un texto más sacado de contexto que “porque la letra mata, mas el espíritu vivifica” (La segunda mitad de 2 Corintios 3.6). Esta frase se usa como muletilla (o varillazo) para atacar a los que defendemos que la iglesia debe retornar a sus raíces bíblicas.

Pero ¿De verdad la Biblia dice de si misma que es capaz de matar?

Pues no. Si leemos el versículo completo (mejor aun el capítulo entero) nos vamos a dar cuenta que no se esta refiriendo a la Biblia en su conjunto, si no a la ley del Antiguo Testamento

el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un Nuevo Pacto, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu vivifica.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (2 Co 3.6). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

Si aun no le queda claro podemos leer los dos versículos siguientes

Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar los ojos en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro (la cual se desvanece),°
¿cómo no será con más gloria el ministerio del Espíritu?

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (2 Co 3.7–8). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

Queda clarísimo que el sentido del texto es indicar la gran diferencia que existe entre el Antiguo y el Nuevo Pacto

La idea del Antiguo pacto como símbolo de muerte existe en otros escritos paulinos

Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; 11porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató.

Reina Valera Revisada (1960). (1998). (Ro 7.9–12). Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas.

Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas

Reina Valera Revisada (1960). (1998). (Gl 3.10). Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas.

Y el escritor de la Epístola a los Hebreos deja claro como el cristal la superioridad del Nuevo Pacto con respecto al Antiguo

Pero ahora ha obtenido un ministerio aún superior, por cuanto también es mediador de un mejor pacto, el cual está basado sobre mejores promesas.
Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, no se hubiera procurado lugar para un segundo.
Porque reprochándolos, dice:
He aquí vienen días, dice el Señor,
En que estableceré para la casa de Israel y para la casa de Judá un nuevo pacto;
No como el pacto que hice con sus antepasados
El día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto.
Porque ellos no permanecieron fieles en mi pacto,
Y Yo me desentendí de ellos, dice el Señor.
Por lo cual éste es el pacto que haré con la casa de Israel
Después de aquellos días, dice el Señor:
Pondré mis leyes en su mente,
Y las escribiré en su corazón,
Y les seré por Dios, y ellos me serán por pueblo.
Y ninguno enseñará a su conciudadano,
Ni ninguno a su hermano, diciendo:
Conoce al Señor,
Porque todos me conocerán,
Desde el menor hasta el mayor de ellos.
Porque seré propicio a sus iniquidades,
Y nunca jamás me acordaré de sus pecados.
Al decir: Nuevo, ha declarado anticuado el primero; y lo que es anticuado y va caducando, está próximo a desaparecer.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (He 8.6–13). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

Habiendo leído el texto dentro de su contexto, nos damos cuenta que el mensaje no es que la mucha lectura de la Biblia sea perjudicial para el creyente o incluso lo pueda matar espiritualmente, como dicen los perezosos (o los falsos ministros que no quieren que sus congregaciones lean la Biblia para que no se den cuenta de sus fechorías.)

Si el creyente realmente quiere tener vida por el Espíritu, las palabras de Jesús debe guardar:

El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

Reina Valera Revisada (1960). (1998). (Jn 6.63–64). Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas.

 

Las palabras de Jesús nos limpian:

Ya vosotros estáis limpios en virtud de la palabra que os he hablado.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (Jn 15.3). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

Si las palabras de Jesús moran en nosotros nuestras oraciones son escuchadas y llevaremos mucho fruto

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis, y se os hará.
En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (Jn 15.7–8). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

Y podría escribir libros enteros sobre la preeminencia de las escrituras en la vida del creyente. Pero queda claro que la lectura constante de la Biblia no produce muerte en el creyente.

No se dejen engañar, no dejen de leer las escrituras. La lectura de la Biblia, guiada por el Espíritu Santo, acompañada de oración va ha hacer que  crezcan en su vida espiritual y que lleven mucho fruto.

Por su parte, los hombres malos y embaucadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.
Pero tú persiste en lo que aprendiste y fuiste persuadido, sabiendo de quiénes aprendiste,
ya que desde niño conoces las Sagradas Escrituras, las cuales pueden hacerte sabio en la salvación que por la fe hay en Cristo Jesús.
Toda la Escritura es inspirada° por Dios, y es útil para la enseñanza, para la refutación del error, para la corrección, para la instrucción en la justicia,
a fin de que el hombre de Dios esté completamente calificado,° equipado para toda buena obra.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (2 Ti 3.13–17). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

Frases: Michael Horton (IV)

Thus, the kingdom of grace is not a geopolitical entity, like the empires and nations of this age. Neighbor love, inscribed on the human conscience in creation, still governs all laws and constitutions. God still protects Cain and his rebellious city by his common grace. It is not the era of intrusion ethics, but of the rule of common law measured by equity (justice tempered by love), to which believers and unbelievers are bound in secular friendship. The heresy of Constantinianism, old and new, is to imagine that the church or the nations of this age can invoke the holy land and holy war passages from the Sinai covenant for our own time and place. Whatever wars may be waged among nations and powers in this present evil age, Christians may appeal to general principles of justice and love of neighbor, but not to Israel’s national covenant.

Por lo tanto El Reino de la Gracia no una entidad geopolítica, como los imperios y naciones de esta era. Amor por el prójimo, inscrito en la conciencia humana en la creación, aun gobierna todas las leyes y constituciones. Dios aun protege a Caín y sus ciudades rebeldes por su gracia común. Esta no es la era de la ética de intrusión sino de la regla de la ley común basada en la equidad (justicia atemperada por amor)  por la cual creyentes y no creyentes están unidos en amistad secular. La herejía del Constantinianismo, viejo y nuevo es imaginar que la iglesia o las naciones de esta era pueden invocar los pasajes sobre la tierra santa y la guerra santa del pacto de Sinaí para su propio tiempo y lugar. Cualquier guerra que puede ser librada entre las naciones y poderes de este presente siglo malo, los cristianos deben apelar a los principios generales de justicia y amor al prójimo, pero no al pacto nacional de Israel

Horton, M. (2011). The Christian Faith: A Systematic Theology for Pilgrims on the Way (p. 973). Grand Rapids, MI: Zondervan.

El juego bonito de los niños buenos (II)

David Luiz consuela a James Rodriguez

David Luiz consuela a James Rodriguez

Y perdimos, vendimos cara nuestra derrota pero perdimos.

A parte de un arbitraje cuestionable, a nuestra selección le falto. No sé si fueron los nervios, la presión o la inexperiencia en esas instancias. Si Colombia hubiera jugado como jugo los últimos 25 minutos otra hubiera sido la historia, pero no le fue. Y perdimos y lloramos.

Y James llorando, hizo llorar a todo el país. Lloramos la derrota, pero también lloramos de alegría porque esta selección ha sido nuestra mejor selección.

Es que a este país signado por al hado trágico le  hacen falta alegrías, alegrías que han venido de la mano de nuestros deportistas (Uran, Quintana, Ibargüen, Pajón) y que nos abren la posibilidad a un futuro mejor, un futuro donde Colombia gana, donde a los que vivimos afuera nos felicitan por nuestros deportistas en vez de hacernos bromas sobre narcotráfico .

Porque el futuro de Colombia tiene todo para ser brillante. Porque aún hay tiempo.

Arturo Wallace

Al final del partido David Luiz, evangélico también, se acerca a consolar James. Diferentes países,  equipos rivales y sin embargo son hermanos en Cristo.

Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran

Reina Valera Revisada (1960). (1998). (Ro 12.15). Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas.

Me gusta el juego bonito de los niños buenos, pero me gusta más este cristianismo bonito. Este que brilla aun con más fuerza en las derrotas

como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.

Reina Valera Revisada (1960). (1998). (2 Co 6.10). Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas.

El juego bonito de los niños buenos

La selección celebra el 2-0 contra Uruguay

La selección celebra el 2-0 contra Uruguay

 

Escribo estas palabras siendo el 1 de julio de 2014, muy lejos de Colombia (y durante mucho tiempo).

El sábado pasado (28 de julio de 2014) la selección nacional de fútbol de Colombia paso por primera vez en su historia a cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA derrotando 2-0 al combinado uruguayo.

Y vinieron los elogios…

La prensa internacional se deshace en elogios para el equipo Colombiano

Hay en Brasil una selección llamada Colombia que juega como los ángeles, fresca, divertida y armónica, dulce y nada empalagosa, venenosa cuando ataca, tensa cuando defiende, deliciosa con la pelota, nueva reina de Maracaná.

El Pais

Y yo que he visto selecciones Colombia desde aquellas míticas del Pibe Valderrama, Arnoldo Iguaran y compañía les puedo decir que jamás había visto a un equipo que jugara tan bien como esta selección. Todos son estrellas pero juegan como un solo hombre; se entienden a la perfección para hacer obras de arte en conjunto y apoyan sin egoísmos las genialidades individuales. Una delicia. Increíble, increíble que esta sea la selección de mi país.

Tantos años acostumbrados a las derrotas (en la cancha y fuera de ella) lo dejan a uno sin poder describir esta alegría (y estas alegrías tienen un regusto amargo cuando uno esta lejos de su tierra).

Y si alguien se ha robado todos los halagos de los medios es nuestro número 10, James Rodríguez

Pero ocurre que a veces, muy raras veces, para ser precisos, sucede algo extraordinario. Sucede que alguien, un elegido de los dioses, rompe los límites de la física y la lógica para componer una sinfonía con un solo gesto.

Marca

Él se desliza amenazante, su toque sublime y su percepción sobrenatural para alguien que adorna estas fases finales por primera vez

The Guardian

A los 22 años, James Rodríguez tiene el mundo a sus pies: Goleador del mundial (hasta el momento), mejor jugador de la fase de grupos, El nuevo Pibe, el Niño Dorado (así lo llama un locutor de la BBC).

Y llego la respuesta…

¿Y como contesto James? Como lo haría un buen cristiano

Me gusta el juego bonito de los niños buenos (Todos en la selección tienen cara de buenas personas) pero me gusta más ese cristianismo bonito, humilde, sencillo.

A la mayoría de personas le tiene sin cuidado la religión de James (o de los otros jugadores de la selección -de los cuales muchos son cristianos-) pero de vez en cuando alguien se pregunta. Pongo por ejemplo a una de las tuiteras más queridas de Colombia: Ana María Mesa

Aunque Ana María me aclaró en conversación privada que realmente le tiene sin cuidado la religión de los jugadores y su intención era puramente jocosa, su tuit nos sirve para reflexionar también a nosotros.

Aun más curiosa es la respuesta de mi buen amigo Juan Diego

Juan Diego reconoce un valor práctico en el cristianismo de los jugadores de la selección, ¿Será cierto que, a parte de cuestiones puramente sobrenaturales, el cristianismo ayuda a los jugadores?.

Yo creo que si, el cristianismo tiene efectos muy positivos en la vida de las personas. Un cristianismo bien entendido y practicado hace a las personas más humildes, con sentido de comunidad y pertenencia, con una meta más grande que ellos mismos, mas sinceras y compasivas.

Y me gusta el juego bonito, pero me gusta este cristianismo bonito en el cual aun él que no cree puede encontrarle valor aunque sea practico. Esta puede ser la semilla de algo más grande

Amados, os ruego, como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,  manteniendo digna vuestra manera de vivir entre los gentiles, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, a causa de vuestras buenas obras.

Santa Biblia: La Biblia Textual, Segunda Edición. (1999). (1 P 2.11–12). Sociedad Bíblica Iberoamericana, Inc.

De votos y devotos

Por nuestro columnista invitado: B. Pinto B.

Muchos años después del pecado, que llamaban virtud en las iglesias, y lo bendecían.
Odiseas Elytis – Dignum est.

En el año 1990 las profecías fallaron. Los profetas de la Misión Carismática Internacional (MCI), hoy Gobierno de los 12 (G12), habían advertido que Claudia Rodríguez de Castellanos, fundadora del Partido Nacional Cristiano (PNC), ganaría la presidencia de la República. Sin embargo ya se podían contar victorias importantes: el PNC había logrado, junto con representantes cristianos de otras coaliciones, una curul en el Senado tras la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, con el principal propósito de alcanzar los mismos privilegios de la Iglesia Católica en el marco de la libertad religiosa: exenciones tributarias y personería jurídica para las congregaciones evangélicas.

Los vaticinios volvieron a fallar en el año 1994, cuando la pastora-senadora, ahora convertida al partido liberal, perdía su curul. Perdía las elecciones, pero ganaba amigos. El entonces candidato a la presidencia, Ernesto Samper Pizano, se presentó en la tarima del Coliseo El Campín durante una reunión de la MCI. El motivo de su visita, por supuesto, era convencer a la membresía de las bondades de su propuesta política y su fidelidad a los principios rectores de la iglesia.

El candidato contó la historia del atentado que sufrió en 1989 en el aeropuerto el Dorado, sus días de convalecencia en la Caja de Previsión y sus visiones espirituales, en las que el Señor Jesús lo visitaba, lo fortalecía y le aseguraba una segunda oportunidad para volver a la vida y a la política colombiana. Contaba también como el pastor César Castellanos lo acompañó en la clínica y lo fortaleció con sus oraciones. Tras su testimonio hubo lágrimas en las graderías. El pastor Castellanos dirigió la oración y todas las manos proclamaron al que “Dios había escogido” como el futuro presidente de la nación.

A otra de las reuniones de jóvenes, algún sábado de 1994, llegó Humberto de la Calle Lombana, hoy jefe de negociadores del gobierno en el proceso de paz en la Habana y entonces aspirante a la vicepresidencia por el partido liberal. Ensalzó a los jóvenes carismáticos por su fe, por su entusiasmo, por su compromiso…con la causa samperista. El compromiso era claro:

Así mismo varios testimonios nos indican que la época de elecciones presidenciales de 1994, la decisión de a quién apoyar no provino de un proceso analítico y democrático sino de una negociación entre el candidato Ernesto Samper (actual Presidente) y los evangélicos; estos ponían votos y él se comprometía a presentar un proyecto de ley por el que se le da igual tratamiento tributario a todas las iglesias. Y así fue, la dirección del Movimiento mandó durante este período cartas a los pastores de las diversas congregaciones diciendo que por favor “recomendaran” a Samper a sus fieles.

Helmsdorff Daniela. Participación política evangélica en Colombia (1990-1994). Historia Crítica, 1996, pp. 77-86.

Meses después estalló el escándalo del proceso 8000: según las denuncias, a la campaña de Ernesto Samper ingresaron “dineros calientes” provenientes de generosas contribuciones del cartel de Cali. A las arcas de la Alianza por Colombia, de la cual hacía parte Claudia Rodríguez, aterrizaron 15 millones de pesos de la campaña samperista. Por supuesto, la pastora Rodríguez negó cualquier conocimiento sobre la procedencia non sancta de tales dineros.

Cuatro años después, el turno fue para Horacio Serpa: él era el ungido de turno. Al mismo coliseo llegó la hija del candidato para granjearse los votos de los miles de jóvenes que llenaban el auditorio. El argumento para votar por Serpa: Pastrana era conservador y católico; quería revivir el concordato con la Santa Sede y consagrar el país al Sagrado Corazón. Eso, la iglesia cristiana no lo podía permitir. Hubo profecías sobre la victoria de Serpa. Con su éxito en la primera vuelta, los profetas confirmaron su vaticinio; con la derrota en la segunda, cambiaron de tema.

Luego vino la alcaldía de Bogotá: el apoyo a Enrique Peñalosa en su contienda contra Antanas Mockus. El argumento (por lo menos el chascarrillo de César Castellanos en el Coliseo el Campín): Mockus se había bajado los pantalones en la Universidad Nacional ante un auditorio de estudiantes saboteadores. Y esa indecencia, la iglesia no la podía consentir. Sin embargo, ese día la congregación no admitió que hablara Peñalosa. La iglesia estaba en el cierre de un congreso de alabanza y no quería proselitismo político.

Pero el silencio político duró poco. La pastora-senadora, en su aspiración a la alcaldía de Bogotá, se valió de un ejército fiel de jóvenes que recogían firmas y hacían proselitismo por la ciudad; movió sus fichas, logró el apoyo de los trasportadores de buseta, quienes armaron una operación tortuga en las calles bogotanas para demostrar, entre pitos y cornetas, su apoyo a la candidatura carismática.

El trancón de busetas fue reportado en los noticieros, y así, entre cornetas y propaganda, logró sacar casi 200.000 votos en su aspiración, lo que le permitió convertirse en una figura visible, con un caudal electoral que hizo suspirar a María Emma Mejía y a William Vinasco por una eventual alianza. No ganó (otra vez las profecías fallaron), pero el respaldo divino era evidente.

Terminó la administración Pastrana y volvió al ruedo Horacio Serpa. Pero los vientos habían cambiado. Los de entonces ya no eran los mismos. Castellanos y Rodríguez tuvieron otra visión. Y esta vez sí acertaron. Álvaro Uribe se convirtió en presidente de la República. Su ascenso electoral encarnó una nueva forma de caudillismo que puso en jaque (hasta nuestros días) el bipartidismo tradicional, y del que se beneficiaron todos aquellos que entendieron la reconfiguración del mapa político del país. Ni godos ni liberales. O quizá un poco de cada cosa, pero por encima de todas las cosas, uribistas.

Los Castellanos Rodríguez, quienes pueden no tener ojo profético, pero sí tienen olfato político, decidieron subirse al nuevo bus del uribismo. Allí estaban, ungiendo al señor del Ubérrimo, como Sedequías con sus cuernos de hierro profetizando victoria al rey Acab. No importaban los antecedentes de Álvaro Uribe, sus nexos oscuros con la parapolítica y el narcotráfico, sus prácticas ilegítimas, su desprecio por las instituciones, sus ministros, consejeros y asesores implicados en escándalos, chuzadas, subsidios irregulares, desmovilizaciones fraudulentas (como la del bloque Cacique Gaitana), falsos positivos, concierto para delinquir, sus tretas de bajo mundo para lograr la primera y la casi segunda reelección, la participación política mientras fungía como jefe de estado, su persecución a cualquier forma de contradicción y disidencia (incluidas las altas cortes). No. Nada de ello importaba. Dios lo había señalado, según los pastores del G12, como el faro y vigía de los destinos del país.

En el bus del uribismo, primero militaron en Cambio Radical. Luego, Claudia Rodríguez desertó de las huestes de Germán Vargas Lleras y migró para el partido de la U, bajo la dirección de Juan Manuel Santos. Muy juiciosa, apoyó con su esposo, como no, la candidatura de este a la presidencia de la República, como garantía de la continuidad del legado de Álvaro Uribe y sus huevos magníficos.

Ahora, cuatro años después de que Santos subiera al poder, “investido por la unción” de los Castellanos Rodríguez (y de otros pastores evangélicos del país, y de los obispos católicos y de los barones electorales del uribismo y de todo cuanto fuera necesario hacerse ungir), los vientos vuelven a cambiar. Ahora, Santos no es un pendenciero jefe de estado al estilo Uribe, el varón que “frentea” a los presidentes vecinos. No chuza las altas cortes. No persigue sindicalistas ni los tacha de terroristas. Propone, en medio de la guerra, la terminación del conflicto en una mesa de negociación. Ley de víctimas y restitución de tierras. Ya no es el Santos que muchos querían. Ahora Santos, el oligarca bogotano, se convirtió al Castrochavismo.

Claro, Juan Manuel Santos sigue representando lo que ha sido la clase política de nuestra mediocracia colombiana. Mermelada y tamal. Pero no es el Santos de Uribe. No fue el Santos que ungieron en el Centro de Convenciones G12. ¡Ah! (permítanme una leve digresión), el Centro de Convenciones G12, el auditorio más tremendo de Bogotá. Donde recogen ofrendas y diezmos con datáfono. El “templo” que construyeron con los pactos y ofrendas de familias pobres y de clase media. Con préstamos de fe en las sucursales bancarias. Con diezmos recogidos en cada célula familiar. El templo anhelado por años para adorar al Señor sin pagar arriendo en el Campín, y que ahora, convertido en el auditorio G12, se alquila para conciertos de música “profana”, para eventos empresariales, para charlas motivacionales. La multiforme gracia de Dios convertida en un lujoso Centro de Convenciones multipropósito. Hubo un tiempo en que en la MCI era pecado escuchar “música del mundo”. Los demonios habitaban en la oscuridad de las salas de cine. Era pecado tomar cola y pola. Los tiempos cambian; cómo es la vida. La música sigue siendo profana; pero las riquezas de los impíos, son para los justos. Por lo menos eso repiten algunos predicadores.

El Santos que ungieron en el Centro de Convenciones G12 es otro. Irreconocible. Inaceptable. Amigo de Petro y los sindicatos. Amigo de las FARC. Amigo de los gays, las lesbianas y las feministas pro-aborto. Corrupto. No como Uribe, el nuevo Ciro, el nuevo Darío el persa, víctima de las difamaciones de la extrema izquierda. Ahora, son Zuluaguistas, del Centro Democrático. Muchos, no tienen muy claro qué significa Centro. Lo que sí tienen claro, porque lo dicen los pastores, es que la izquierda es del diablo, igual que el liberalismo en el que militaron hace años. Esos son los comunistas ateos, los malos, como afirma la señora Cabal de Lafaurie.

Tampoco tienen muy claro qué significa democrático. Mucho menos qué significa justicia transicional. Ni idea. Para opinar se necesita leer. No solo obedecer. Algunos boicotean el concierto de Calle 13 en Bogotá, pero aplauden las interceptaciones ilegales del Centro Democrático. Censuran el video de Shakira, pero no se sonrojan cuando un concejal cristiano presenta una ponencia al Concejo de Bogotá, plagiada de un documento de la Universidad de Barcelona, al tiempo que se hace elegir como candidato por el PIN, partido político orquestado desde la Picota. Cuelan el mosquito y se tragan el camello. Persisten en el peligroso discurso de “nosotros los buenos y los otros los malos”. Los buenos de derecha, porque la derecha es de Dios y la siniestra del diablo. Simple. ¿O no?

No tan simple. Conocemos la pobreza de la cultura política del país y ni qué hablar de la cultura política de muchas iglesias cristianas. Y no es únicamente un problema local. Buena parte de la iglesia protestante en Alemania apoyó el Nacionalsocialismo de Adolf Hitler. Fueron pocos los valientes como Dietrich Bonhoeffer, quienes prefirieron una iglesia subterránea y digna, a una iglesia arrodillada ante la tiranía. Un sector de la iglesia evangélica apoyó en Chile la dictadura de Augusto Pinochet. La derecha republicana ungió a George Bush en un claro ejemplo de miopía política.

Uno de los fundamentos de las democracias modernas es la separación entre iglesia y Estado. No todas las denominaciones cristianas, hay que decirlo, persisten en la utilización del capital simbólico de la fe como combustible de las estrategias electoreras. Pero sí es una práctica recurrente, particularmente en ciertas denominaciones neopentecostales, cuya teología es tan profunda como su madurez democrática. Baste recordar que César Castellanos no tuvo reparo en ungir como pastor de su congregación al esmeraldero Chucho Sarria, condenado en 2010 por tentativa de homicidio.

Recordemos también las alabanzas de la iglesia Avivamiento a Samuel Moreno y Juan Manuel Santos, el apoyo de María Luisa Piraquive a Oscar Iván Zuluaga, de Jimmy Chamorro al partido de la U. La fe es un asunto privado que, aunque tiene, por supuesto, repercusiones públicas, no puede convertirse en un vehículo de imposición de creencias personales o de manipulación de intereses particulares. Es inmoral que desde un púlpito se presione el voto de los creyentes de cualquier confesión, como lo ha hecho en varias ocasiones el señor César Castellanos. Una cosa es la opinión política. Otra cosa, la imposición simbólica.

La inconsistencia política de los Castellanos Rodríguez (PNC, liberalismo, Cambio Radical, Partido de la U, Centro Democrático) no es llanamente un ejemplo de inmadurez política. Más allá, es una muestra fehaciente de cálculo electoral, de estrategia coyuntural, de oportunismo político. No es gratuito que hoy los Castellanos Rodríguez sean una de las parejas más poderosas del país. Su estrategia política les ha permitido amplificar de forma increíble su poderío económico, político y social, consolidar su modelo multinivel de evangelismo y posicionar su marca G12 en todos los frentes: desde el café G12, pasando por agencias de viajes, medios de comunicación y sellos discográficos.

Algunos ministros de la teología de la prosperidad, la super fe y ciertos movimientos carismáticos (muchos de ellos también comprometidos en escándalos, como Benny Hinn, David Yonggi Cho y Todd Bentley, por nombrar solo tres -La lista es demasiado larga-) celebran, con seguridad, el éxito del G12, una de las varias megaiglesias neopentecostales colombianas, que ha logrado, de la mano con los réditos de las alianzas políticas y una eficaz estrategia de mercadotecnia, capitalizar las necesidades espirituales de miles de personas que encuentran en la iglesia, la comunidad y el sentido que una sociedad cada vez más individualista no les puede brindar, hasta convertirse en lo que los sociólogos denominan una institución voraz, que invade aun la esfera privada de sus miembros.

Sin embargo, los evangelios demuestran una consistencia ética que no da lugar al cálculo estratégico de los poderes mundanos. “Mi reino no es de este mundo”, le respondió Jesús a Poncio Pilatos. Vaya uno a saber qué significa este pasaje en la hermenéutica del G12.

Algunas iglesias han olvidado la mansedumbre de las palomas y solo recuerdan la astucia de las serpientes (Mateo 10:16). Y con sus acomodos de interés utilizan la violencia simbólica de su discurso (maldiciones, bendiciones, pactos, siembras) para presionar la intención de voto de sus seguidores. Como afirma un artículo del Espectador: los votos cristianos son votos “endosables”, disciplinados, amarrados. Qué tristeza. Votos endosables. Que se pueden trasladar, ceder a favor de otro. Votos gregarios, obedientes, sumisos. Sin posibilidad de reflexión, de réplica, de disenso, de opinión. Manadas obedientes y no comunidades de personas, de sujetos. Ayer, endosados al liberalismo. Hoy, endosados a la ultraderecha. Mañana, ¿quién sabe? Cada día trae su propio afán. Y algunos líderes cristianos, en su afán, pretenden añadir, cada día, un codo a su propia estatura.

Frases: Michael Horton (III)

The church is holy—that is, the sphere of God’s saving, covenantal action—when it is “in Christ,” and it is the gospel that determines and audibly identifies this location. If a professing church no longer defines itself and its ministry—that is, its methods as well as its message—by that promise and command, it no longer has a valid ministry. It is no longer authorized to speak and act in Christ’s name to his people and to the world. Deprived of its holiness (which is given to it from outside of itself), it becomes just another secular institution.

La iglesia es santa -esto es ,en la esfera de la acción salvífica dentro del pacto- cuando es “en Cristo”, y es el evangelio quien determina y audiblemente identifica su lugar. Si una iglesia profesante no se define a si misma y su ministerio -esto es, sus métodos como su mensaje- por la promesa y el mandamiento, no es más un ministerio valido. No esta más autorizada a hablar y actuar en nombre de Cristo a su gente y al mundo. Privada de su santidad (la cual es otorgada desde fuera de si misma), se convierte en tan solo otra organización secular

Horton, M. (2011). The Christian Faith: A Systematic Theology for Pilgrims on the Way (p. 865). Grand Rapids, MI: Zondervan.